La firma Apple debió desembolsar muchísimo dinero, ya que aceptó
pagar la suma de 60 millones de dólares para quedarse con el nombre de iPAD en
China, poniendo así fin a un conflicto jurídico de varios años del gigante
estadounidense en uno de su principales mercados.
La sociedad Proview Technology, que hasta 2009 había
comercializado un ordenador llamado IPAD, había denunciado a Apple ante varios
tribunales chinos afirmando poseer los derechos para ese nombre en China y
trató de hacer se prohibiera la venta en ese país del iPad del fabricante
estadounidense. Luego de un acuerdo logrado el 25 de junio entre las dos
sociedades, Apple pagó los 60 millones de dólares y la semana pasada solicitó
al Tribunal intermediario de la ciudad de Shenzhen (sur) de hacer aplicar la
decisión de la justicia.
Hace unos días, el tribunal de Shenzhen hizo llegar a la
Oficina china de la industria y del comercio la decisión de transferencia de la
marca IPAD a Apple, por lo que Proview Technology no tendrá más el derecho a
utilizar ese nombre, según un comunicado de la Alta Corte de Guangdong.
Un abogado de Proview, Xie Xianghui, declaró que la empresa
china, muy endeudada, había querido en un primer tiempo pedir a Apple 400
millones de dólares por daños y perjuicios para abandonar sus derechos sobre el
nombre IPAD, pero finalmente rebajó la apuesta a 60 millones.
La sucursal taiwanesa de Proview había registrado el nombre
IPAD a partir del año 2000 en varios países, entre los cuales China. Luego,
Apple había comprado a Proview los derechos de utilización de dicho nombre para
el mundo entero, pero esta sociedad afirmaba que esa venta no se aplicaba en
China.
En febrero, los abogados de Proview habían anunciado que
intentarían un proceso a Apple ante la justicia estadounidense para pedir dos
mil millones de dólares por daños y perjuicios.
Finalmente, todo acabó y ahora Apple se queda con el nombre
y la empresa querellante con varios millones de dólares en su haber, que podrán
socavar sus deudas.
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